- De todos es bien sabido que ya estamos en verano, aunque ultimamente el fresco nos acompañe de muy buena gana, cosa que muchos agradecemos.
Yo llevo unas semanas pensando en ello y, parece ser que, otros bloggeros ilustradores y dibujeros de pro, también: es época de cambio de imágen.
Nuestros blogs, esos pequeños diarios públicos donde mostramos parte de nuestras vidas y, en nuestro caso, parte de nuestro arte con el lápiz también se merecen un cuidado especial como si de una pequeña mascotita se tratase. Hay que cuidarlos, mimarlos y vestirlos con trapitos nuevos.
Así que de eso va la primera parte de esta entrada, de deciros simplemente que ya toca cambiar la imágen de este blog.
¿Sólo eso? Nooo muchachos, no. También os voy a pedir ayuda.
Llevo tiempo intentando darle una vuelta de tuerca a la cabecera sin decidirme por nada en concreto, así que os pregunto ¿qué querríais ver en ella? ¿Marcianos? ¿Comida? ¿Tetas? ¿Mi jeta? ¿Tetas en mi jeta?
Esto que os propongo es otro método de procrastinar (palabro muy usado ultimamente por los dibujeros) y de ahorrarme neuronas a la hora de elaborar mi nueva cabecera que se estrenará en mi treintagésimo día del nombre... y además, si resulta que escojo algo de lo que alguno de vosotros haya dicho se llevará un regalito por haber colaborado conmigo de forma tan poco desinteresada.
La segunda parte de la entrada de hoy es para hacer un poco de spam:
¿Quieren deleitar sus retinas con verdadero arte? ¿Su cuerpo necesita unas vacaciones mentales? ¿Desea adelgazar o engordar en esta época estival?
No lo piense más: el blog de
Mandarina con gafas es el remedio que necesita.
La autora... con un señor en su cabezaEste blog, desconocido para muchos, pertenece a mi amiga Carol. Una gran diseñadora e ilustradora maravillosa. Delicias salen de sus lápices y coloreadores pero pocos son los privilegiados en conocer sus creaciones. Pero esto va a acabar, gracias a esta maravillosa publicidad que le estoy haciendo.
Uno de sus ilustracionesY eso es todo muchachos. Ya dejo de daros la chapa, pero es que cuando me lanzo, no hay quien me pare.
Saludos.